mimetizarse, logró meterse a las entrañas de las Fuerzas Armadas. Las investigaciones posteriores dejarían muy mal parados a coroneles y generales del ejército. Y no era para menos, el enemigo se había metido a su corazón, para explotarlo. ¿Un frío ataque o una humillación? Las fotos lo dicen todo: altos mandos militares abrazados,tomando licor y estudiando con la mujer que, según la Fiscalía, participó en el carro bomba que estalló en la Escuela Superior de Guerra el 19 de octubre de 2006.